La Historia de la Economía, la Edad Media tiene una importancia especial por la lucha entre el trabajo organizado y la propiedad territorial. En las ciudades, el comercio y el artesanado logran elevarse a la categoría de potencia independiente, frente a la propiedad señorial. En las villas los terratenientes urbanos alcanzan una influencia decisiva aun cuando álzanse frente a ellos los trabajadores, organizados en gremios, y en el campo los labradores consiguen conquistar determinados derechos, amparados, ora en asociaciones libres, ora en corporaciones cortesanas. En oposición a la Antigüedad, en las ideas de santo Tomás de Aquino ya se concede al trabajo el lugar primero en la determinación del valor.
Paralelamente aparece, ya en la Edad Media, un nuevo factor el capital. Es imposible explicar el capital sencillamente como una secuela de la producción, como pretendió hacerlo Marx, quien, por otra parte, defiende repetidamente el concepto de que el capital mercantil ha sido un precursor del de producción. El revolucionamiento de la producción por el capital no se produce hasta el siglo XVIII. Los métodos capitalistas, empero, se habían estructurado ya anteriormente; el capitalismo es una determinada ordenación jurídica que, en sus comienzos, supieron utilizar ciertos circulos mercantiles. Pero ¿cuáI es la misión del comercio? ¿Acaso debe concretarse únicamente a cuidar de la colocación de la producción y a realizar su valor? ¿No sirve más bien el comercio a los consumidores, satisface del modo más completo y variado? Kuske opina que los mercaderes de los primeros tiempos de la Edad Media salieron, en parte, de las gentes del séquito de los palatinos, para el abastecimiento de ellos (1). En todo caso, el mercader libre aparece como proveedor de los grandes, particularmente de la Iglesia, cuyo crédito sabe utilizar. No tiene objeto contraponer, como quiso Hildebrand, el Medioevo, como era de la economía monetaria, a la Edad Moderna, como era de la economía de crédito (2). Precisamente fué en los comienzos cuando el tráfico se fundamentó especialmente en el crédito. El comerciante fiaba a los demas y se procuraba para sí esta confianza. La importancia decisiva del sistema capitalista empezó, como con tanta clarividencia comprendió Ehrenberg, con el incremento de la demanda.
Una caracteristica importante del capitalismo moderno consiste en no descansar, como el de la Antigüedad, en la propiedad territorial (no pudiendo, por lo tanto, ser considerado como mera continuación del capitalismo antiguo) (3), sino en haber surgido de las condiciones corporativistas de la Edad Media.
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